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La verdad sobre los ataques con cuchillo

Puede que te hayas dado cuenta de que el blog ha estado un poco flojo últimamente. La razón es que estoy muy ocupado en un proyecto del que seguramente oirás hablar en un futuro. Así que mientras tanto, como muchas veces me preguntan, cómo son los ataques de cuchillo más habituales, he hecho la traducción y el resumen de uno de los estudios más exhaustivos sobre el tema. Pero antes, un poco de contexto.

Patrice Bonnafoux, un instructor de Urban Krav Maga cuya sede está ubicada en Londres, presenta los resultados de su análisis de más de 200 ataques de cuchillo captados por cámaras de vigilancia.

La investigación —según sus propias palabras— requirió meses de un tedioso y meticuloso trabajo. En esta demostró que el comportamiento humano suele ser consistente en dichas situaciones. Su trabajo consta de tres partes:

Parte I: Presenta los puntos clave del análisis de más de 200 ataques de cuchillo en la calle.
Parte II: Aborda cuestiones como la conciencia del entorno, la huida, la sumisión o el uso de herramientas de oportunidad.
Parte III: Se estudian las técnicas de mano vacía contra cuchillo bajo la perspectiva de lo aprendido en el estudio.

De momento, hago la entrega de la primera parte (si encuentro tiempo haré las restantes), pero en caso de que mueras de curiosidad —y entiendas inglés—, puedes ir directamente al blog de Bonnafoux, haciendo clic aquí. Ahora, sin más preámbulos:

ATAQUES CON CUCHILLO: UN ESTUDIO ANALÍTICO – PARTE I

Nota: En este estudio sólo se tomaron en cuenta situaciones en las que la víctima es atacada (es decir, agredida físicamente). Las amenazas con cuchillo —sin asalto posterior— fueron descartadas, siendo el interés principal la dinámica de un ataque real.

1. Suelen ser iniciados con la mano vacía

Durante un asalto con cuchillo, los agresores normalmente inician el ataque con la mano vacía, mientras mantienen el cuchillo cerca de su costado. Esto fue señalado en 1988 por Don Pentecost en su polémico libro Técnicas de pelea con cuchillo desde la prisión de Folsom.

Efectivamente, el estudio lo ratifica: más del 71% de las veces, los agresores lideran el ataque con su mano libre, escudando eficazmente el cuchillo.

Y como claramente afirma Pentecost, la mano vacía no es una mano muerta: los atacantes la usarán para golpear, empujar, o más comúnmente —el 80% de las veces— para agarrar a la víctima.

La mano vacía no está muerta: se usa para golpear, empujar, o agarrar a la víctima

Este uso de la mano libre cambia drásticamente la dinámica de la pelea, pues la reacción estará condicionada por la energía que genere esta mano.

2. Son emboscadas, no duelos

Los agresores usan siempre tácticas que les otorgan ventaja. No buscan una pelea “justa” sino una presa fácil, por lo tanto, atacarán por sorpresa desde una posición encubierta, o desde una posición visible, pero con el arma escondida. Lo más probable es que no lo veas venir.

Por lo general, el agresor no amenaza a la víctima. En cambio, mantiene su arma oculta hasta que llega el momento de atacar. Ha sido el caso del 80% de los ataques analizados: se mantiene escondido el cuchillo hasta el último momento, es decir, hasta lanzar el ataque.

El cuchillo se suele mantener escondido hasta lanzar el ataque

También hay que considerar que, a veces, los agresores intentan distraer a la víctima y esperan una buena oportunidad para atacar. Tampoco es raro que ataquen directamente por la espalda.

3. Empiezan a menos de un metro

El cuchillo es un arma de distancia corta, por lo que no debería sorprender que el 70,6% de los ataques empiecen en rango de conversación, lo cual es igual a un brazo extendido o menos. Esto te deja con muy poco espacio —y tiempo— para reaccionar.

Un lapso de reacción tan corto significa que es casi imposible detener la primera puñalada si no la esperas.

Es prácticamente imposible detener la primera puñalada si no la esperas

Por eso, es tan importante mantener la distancia y el control del espacio cuando estás en un enfrentamiento.

4. Son rápidos y furiosos

Es digno de mención que mientras la víctima busca retroceder para huir del ataque, tiende a caerse al suelo. Pasa nada menos que la mitad de las veces: Es el caso del 55% de los incidentes analizados.

Esto se debe a que el agresor avanza de forma despiadada en un intento por abrumar a su víctima, causando el mayor daño posible, de la forma más rápida y por cualquier medio disponible. No se retendrá, ni titubeará e irá a por ti, como un perro rabioso.

En el 55% de los casos, la víctima cae al suelo al retroceder ante el ataque

Esta forma de acosar a la víctima, es mencionada como «carrera de patio de prisión» por Pentecost en su libro. En el cuál, además señala que si te atacan con un cuchillo es que están intentando matarte. Esto puede parece obvio, pero en realidad no lo es, así que hay que visualizarlo.

Nota del traductor
En las dos siguientes partes el autor se desvía en curvas, gráficos y correlaciones que pueden no interesar a la mayoría. Por lo tanto, voy a saltarme los detalles e intentar ser lo más pragmático posible.

5. Son muy breves

El tiempo promedio de los ataques con cuchillo —desde el momento en que se lanza el ataque hasta el momento en que se detiene—, es de 23 segundos. Ahora, vamos a ver los siguientes resultados:

  • El 25% dura menos de 10 segundos
  • El 50% dura menos de 14 segundos
  • El 70% dura menos de 23 segundos
  • El 80% dura menos de 32 segundos
  • El 90% dura menos de 59 segundos

Si tenemos en cuenta que, el 25,2% de todos los ataques tiene un promedio de 7 segundos, y la mitad de todos los ataques duran 14 segundos o menos, esto parece indicar que si logras mantenerte firme durante los primeros 7 segundos, hay más probabilidades que el agresor se dé por vencido.

Si logras mantenerte firme los primeros 7 segundos, es más probable que el agresor se dé por vencido

El motivo más factible es el miedo a ser atrapado. Lo cual parece un factor determinante en la corta duración de los ataques de cuchillo. Obviamente, cuanto más dure un ataque, más probable será que alguien intervenga.

En conclusión, la gran mayoría de ataques (80%) duran menos de medio minuto.

6. Pero no todos…

Ahora viene lo interesante: entre 80% y 90%, hemos contado 27 segundos, cuando antes, para pasar de 70% a 80%, sólo habían 9 segundos.

Este aumento en el tiempo significa que si un ataque llega hasta los 23 segundos, existen altas probabilidades de que dure sólo 9 segundos más, pero si logra traspasar la marca de 32 segundos, es muy posible que pasen otros 27 segundos adicionales antes de que se termine.

Paralelamente, debemos tomar en cuenta que el 55,9% de todos los ataques se detienen gracias a la intervención de un tercero.

El 55,9% de los ataques se detienen por a la intervención de un tercero

Por lo tanto, aunque es difícil obtener evidencia absoluta de un número tan reducido de casos (200), inferimos dos cosas:

1. Si pasan más de 45 segundos es porque la intervención de un tercero ha sido nula
2. Los psicópatas, a quienes les importa una mierda ser atrapados, se concentran en este grupo

En otras palabras, si un ataque de cuchillo dura más de 32 segundos, es probable que se alargue aún mucho más. Esto se reitera sabiendo que más de la mitad de los ataques superiores a 45 segundos, duran entre 53 y 66 segundos.

7. Puñaladas rápidas, cortas y repetitivas

Lo habitual es que haya una primera oleada de ataques durante la cual —aprovechando la sorpresa—, el atacante aseste entre 5 y 10 puñaladas. Luego, cuando la víctima se defiende o intenta escapar, las puñaladas se empiezan a dilatar en el tiempo. Por lo tanto, aunque la duración del ataque sea corta, en ese breve período el atacante apuñalará a un ritmo frenético: con un promedio de 5 a 7 veces por cada 5 segundos.

Estas puñaladas, generalmente conocidas como «máquina de coser», son muy difíciles de detener pues no hay tiempo, ni espacio, para “desviar y redirigir” o “bloquear y golpear a la vez” como enseñan muchos estilos. Y como si fuera poco, estos ataques se realizan desde diferentes ángulos, es decir, pasando de abajo hacia arriba o de arriba hacia abajo.

El ritmo promedio es de 5 a 7 puñaladas por cada 5 segundos

Ahora, cuanto más te corten o apuñalen, más posibilidades hay de que un órgano vital como el corazón, o un vaso sanguíneo como la arteria carótida, sea alcanzado, lo cual desencadenaría una muerte muy rápida. Menos de 40 segundos, tras dos puñaladas, en uno de los casos.

También es verdad que muchos han sobrevivido a un número mayor de cortes y puñaladas, pero la cruda realidad es que sólo necesitas ser alcanzado una vez —de forma asertiva— para morir. Es un punto importante, pues los asaltos con arma blanca, casi nunca consisten en un sólo y único ataque.

8. Destrozando más mitos

La mayoría de los ataques (el 58,8%) se llevan a cabo utilizando la empuñada normal, es decir, con la hoja hacia arriba. Sin embargo, contrariamente a lo que se piensa por ahí, la empuñada inversa (tipo pica-hielo) no existe sólo en las películas de terror: tiene una frecuencia, nada más y nada menos, de 29,9%, lo cual no es poco.

Por otro lado, en un reducido número de casos (6%), el agresor cambia de empuñada durante la agresión, pasando de regular a inverso o viceversa.

Finalmente, cabe señalar que no he visto ningún caso de intercambio de manos. Es decir, que el agresor pase el cuchillo de una mano a otra.

CONCLUSIONES

Hemos visto que la mayoría de los ataques con cuchillo son emboscadas, perpetradas a menos de 1 metro de la víctima. Son extremadamente agresivas y están llevadas con rapidez y determinación en un lapso de tiempo muy corto.

También observamos que se suelen liderar con la mano libre, escudando efectivamente el cuchillo, mientras la mano armada realiza repetidas estocadas, desde diferentes ángulos. Así mismo, se agarra y se empuja a la víctima, lo que hace que esta termine habitualmente en el suelo. Además de ello, si tenemos en cuenta los siguientes elementos:

  1. La víctima es tomada por sorpresa
  2. Esta no ve la hoja del cuchillo antes que el ataque sea lanzado
  3. Es muy probable no poder huir o evitar el ataque
  4. Existe muy poco tiempo y espacio para reaccionar

Podemos concluir que lo más probable, es no lograr detener la primera o las primeras puñaladas. Siendo lo habitual ser herido varias veces, e incluso es posible que ni siquiera te des cuenta de ello.

Igualmente, es muy posible que no tengas tiempo de sacar tu propia arma o herramienta (pistola, cuchillo, Kubotán, spray de pimienta, etc.), al menos no antes de ser apuñalado un par de veces.

Debido a la velocidad —5 a 7 puñaladas por cada 5 segundos— cualquier técnica que se base en desviaciones harmónicas tiene muy pocas posibilidades de funcionar. Al igual que cualquier técnica basada en un único y exclusivo ataque, ya sea estocada o corte.

En definitiva, estos resultados están para corregir nuestros métodos de entrenamiento, despejando lo inútil —o improbable— y priorizando lo más frecuente.

Fin de la primera parte.

Espero que te haya resultado tan útil como a mí.

PD: Si quieres descubrir nuevos métodos de defensa contra cuchillo 🔪 contáctanos aquí

4 Replies to “La verdad sobre los ataques con cuchillo”

  1. JUANJO says: 17/05/2024 at 17:14

    Enhorabuena por la publicación. Muy buena.
    Que hay mucho tonto motivado enseñando técnicas peliculeras.👍👏👏

    1. Henrik says: 18/05/2024 at 19:13

      Muchas gracias Juanjo, me alegra que te haya gustado.🙏

  2. Marcos says: 19/05/2024 at 21:29

    Primera soy lector de tus posts, muchas gracias y estaré atento al próximo.

    Al leer este artículo de divulgación, me surgen varias preguntas. ¿Por qué el 25% de los ataques duraron menos de 7 segundos? ¿Murió la víctima? ¿Intervino un tercero en la pelea? ¿Huyó el agresor? ¿Cuál es la velocidad de las puñaladas en los primeros 7 segundos?

    Creo entender por qué el autor dice que sobrevivir los primeros 7 segundos es crucial. Si llegas a ese punto, la víctima no es un corderito. Sin embargo, aún quedan al menos 7 segundos más en los que tu vida está en peligro, ya que todavía se encuentra dentro de la duración media de los ataques.

    Debes estar preparado para reaccionar en los primeros segundo, y terminar el encuentro enseguida.

    1. Henrik says: 19/05/2024 at 22:09

      Hola Marcos,

      Tus dudas son legítimas. Lamentablemente, el autor sólo aporta datos cuando el motivo del final es la intervención de un tercero (55,9%). Haría falta, como bien dices, el porcentaje de veces que: huye el agresor; logra su cometido y se va; la víctima contraataca con éxito, etc. Con respecto a la velocidad, esta es de 5 a 7 puñaladas por cada 5 segundos, es decir, ligeramente más rápida que un ataque por segundo.

      Efectivamente, los primeros 7 segundos parecen ser los más importantes, pero estoy de acuerdo en que no hay que esperar X tiempo para terminar la pelea y cuanto antes mejor.

      Gracias por el interés.

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