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Conoce el mundo en el que vivimos

Hace ya casi dos años, Lee Morrison, el famoso veterano en Combatives —del que ya os he hablado numerosas veces— grabó un vídeo dando una charla a sus estudiantes en el campo.

El discurso precedía lo que iba a ser su primera clase de Defensa Personal, tras meses de inactividad, debido al histórico arresto domicilia… perdón, reducción de movilidad… o alguna tontería así, no recuerdo.

La elección del lugar —un espectacular bosque frondoso— era sin duda la más apropiada después de tanto tiempo sin estar en contacto con la Naturaleza. Durante el taller, nuestro veterano soltó la siguiente frase:

The very thing that makes you think you’re a good citizen, is the very thing that makes you vulnerable as a victim.

¿Eh? Retrocedo el vídeo y lo escucho una vez más.

—Lo mismo que te hace pensar que eres un buen ciudadano, es lo mismo que hace de ti una víctima indefensa.

«Tiene sentido» pensé… Pero como en un principio puede sonar extraño, vamos a ver el contexto: El señor Morrison, hablaba sobre la ilegalidad de llevar objetos de defensa en UK… País en el que básicamente, está prohibido defenderse (incluso el spray pimienta es ilegal).

El creador de Urban Combatives continuó así:

—La razón es porque la ley no se aplica a los criminales, no se aplica a los terroristas, y no se aplica a ningún grupo o mafia al que le importa una mierda la ley.

Sus alumnos lo escuchaban sin decir una palabra. Puede que más de uno pensase «¿pero qué me está contando?» Sin embargo, lo importante es no cerrarse y buscar la razón tras semejante afirmación ¿tiene bases sólidas o es sólo paranoia? Vamos a compararlo con un lugar que conocemos mejor: España.

MACHETAZOS

Aquí en Madrid tenemos a bandas latinas armadas con machetes. Ahora, que la sangre llega al río, los medios se han dignado en tocar el tema —con la desfachatez de culpar a las ferreterías por no pedir el DNI—, pero la realidad es que esto no lleva dos días, ni sólo son latinos, ni es exclusivo de la capital.

Recuerdo que hace casi una década, un portero de discoteca de Parla, me contó que un marroquí, al que habían echado de la disco por acosar a una chica, volvió una hora más tarde con una horda de paisanos armados con machetes.

El dueño, heróicamente, logró hacerles retroceder lo suficiente como para poder cerrar la puerta y refugiarse junto a los presentes en el local… mientras la pandilla seguía gritando y violentando la fachada del club nocturno.

Sin ir tan lejos, hace poco más de un año, mientras la policía acosaba a la hostelería —midiendo la distancia entre mesas o cualquier gilipollez—, los traficantes de droga se disputían a machetazos los parques de la ciudad.

Todo esto, las autoridades evidentemente lo saben pero el Estado, que es el que da las órdenes, tiene intereses de otro tipo… y entre ellos la protección del ciudadano, no ocupa precisamente el primer lugar.

Volviendo entonces a Lee Morrison: si la ley no se aplica igualmente para todos, y el gobierno e instituciones están vinculados a redes de corrupción, tráfico o crimen, ser un ciudadano obediente es ser una víctima total del sistema.

¿LEGAL O JUSTO?

Eric Werner afirma, en su libro Légitimité de l’autodefense (creo que no hace falta traducción), que las autoridades hace tiempo que dejaron de preocuparse por «proteger» para enfocarse más bien en «reparar» los daños causados.

Una prueba es el reemplazo, lento pero seguro, de personal de seguridad por cámaras. Estas últimas siendo útiles sólo para buscar —y luego si eso, castigar— al culpable, pero no evitan el daño ni protegen a nadie, pues aunque llamen a la policía, dificilmente llegará a tiempo.

Las cámaras de seguridad no te protegen, ni evitan el daño.

Cabe preguntarse entonces ¿Cuál es mi lugar en todo esto? Yo, ciudadano de a pie que cumplo la ley. ¿Tengo derecho a defenderme o debo esperar a que me protejan las autoridades? Sólo tú puedes responder a esa pregunta…

Ten en cuenta de que si el Estado es alérgico al principio de autodefensa —por eso, desarma a sus ciudadanos—, no podemos ignorar el riesgo que corremos al defendernos, pues lo más seguro, es que estemos cometiendo un acto «ilegal».

Ahora bien, ni todo lo que es legal es sinónimo de «justo» o «bueno», ni todo lo que es ilegal es sinónimo de «injusto» o «malo», a pesar de que nos hayan condicionado así durante toda nuestra vida.

A GODGIVEN RIGHT

Nuevamente Lee Morrison, —que últimamente está más espiritual que de costumbre— se refiere a “Godgiven Right” (algo así como “un derecho dado por Dios”) cuando habla de la legitimidad de usar armas contra un enemigo armado.

Llámalo Dios, Naturaleza o Universo, pero lo importante es concienciarte de que no estás aquí para dejarte arrebatar nada por nadie, y de que te dieron piernas para correr, ojos para alertar y manos para coger… lo que sea que pueda defenderte.

Tienes derecho a proteger tu vida, o la de los tuyos, equilibrando una situación desfavorable mediante cualquier medio.

Tienes derecho a proteger tu vida mediante cualquier medio.

Cualquier dilema moral que tengas en utilizar un arma para defenderte, es el resultado de un condicionamiento social muy bien planificado. Puedes justificarlo si quieres… pero ten en cuenta de que existen —y no van a dejar de existir— personas, que no experimentan ningún tipo de problema existencial con ello.

Por supuesto, aquí hablamos de autoprotección y no de depredación. Si estás en este blog, es porque te interesa ser un protector, no un maleante… o al menos, eso espero.

¿MANO VACÍA O LLENA?

Siempre he sido defensor de la mano vacía (pelear con tus propias manos) inclusive llegando a tildar de cobardes a los que buscaban ventaja mediante otro medios. Luego, con el tiempo te das cuenta de que esa forma de pensar viene de un ideal caballeresco y civilizado.

A todo esto, nuestros genes —a los que les da igual tu opinión— se moldearon durante millones de años luchando con palos y piedras… hasta el descubrimiento de armas más sofisticadas.

Por lo tanto, lo que llevamos de civilización no contraresta ese código «grabado» en nuestra sangre… Y la realidad de todo esto es que no existe mano vacía sin armas, ni armas sin mano vacía.

No existe mano vacía sin armas, ni armas sin mano vacía

Por todo lo anterior, las armas pasarán a ser una parte importante del curriculum de Vortex Combatives. Empezando, el domingo 26 de Junio, con un curso rápido de navaja. Muy sencillo, para que puedas aprender, pero también dinámico y entretenido.

Si piensas que esto no es para ti, lo mejor es que no vayas. Ahora, si algo resuena en tu interior pero aún tiene dudas, veamos por qué deberíamos aprender a usar armas blancas:

  1. Para tomar conciencia de lo peligrosas que son
  2. Saber cómo se emplea un arma aumenta las probabilidades de defenderse de ella
  3. Porque más vale saber y no necesitar que necesitar y no saber

Te haré llegar más información en la próxima semana. Sólo adelanto que, en esta ocasión,  el curso estará limitado a 10 personas, para así poder dedicar el tiempo y el material que se merece cada uno de los participantes.

Para cualquier duda, escríbeme aquí y responderé con gusto.

Gracias por leer.

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