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¿Estás Alerta? (Parte III)

El tren estaba tan lleno –recordemos que en el metro de Madrid no hay Covid– y tardaba tanto en bajar la muchedumbre, que me puse a contar cuántos salían del vagón sin levantar la mirada del móvil. El resultado fue asombroso: 4 de 10… ¡Sí, 4 de cada 10!

Habría que hacer un estudio de verdad (como este), pero según esta pequeña muestra, el 40% de la gente es póco más que una ameba… Así vamos, huyendo hacia adelante y a toda velocidad… hasta estrellarnos, sin saber porqué… ni contra qué.

Afortunadamente esta semana saldré de los suburbios y me iré a un pueblo de Pontevedra, a ver sólo árboles y animales –o al menos, eso espero– pero antes, te dejo con la última entrada del verano, la que cierra el ciclo sobre lo importante que es estar alerta.

En las entradas anteriores hablé de la conciencia del entorno, del código de colores y cómo reparar las fisuras que crean los teléfonos móviles a nuestra alertabilidad. Concretaremos el tema con una visión global: Vamos a ver el bosque, en vez del árbol.

MITIGAR EL RIESGO

Rory Miller, oficial de corrección del que ya os he hablado aquí, alega, no sin razón, lo siguiente:

Mejor no estar que escapar;
Mejor escapar que desescalar;
Mejor desescalar que pelear;
Mejor pelear que morir.

Irrefutable que la primera línea es la de menor riesgo –no estar siendo igual a 0– y la última la del mayor. Recuerda que al pelear, debido a la imposibilidad de controlar todos los factores adyacentes, puede pasar X cosa. En cualquier caso también te podría caer un rayo encima, pero eso ya… son cosas de Dioses.

El hecho es que cada uno de estos casos requiere una determinada alertabilidad, y es lo que vamos a ver a continuación.

ALERTA PARA NO ESTAR

Lee Morrison suele llamar esto being Street Smart, algo así como tener conciencia callejera. La justa y necesaria para evitar meterte en líos estúpidos… Y aunque todo esto es muy básico, no siempre es evidente:

🡺 Evita lugares con aglomeraciones de varones jóvenes –y no tan jóvenes– en estados alterados (drogas, alcohol, etc.), pues son focos de violencia.
🡺 Lo mismo de arriba, sin necesidad de drogas, aumenta o disminuye según la cultura y la masculinidad del grupo. Por lo tanto debes tener conciencia «cultural» y evitar lugares cuya cantidad de inmigrantes haya cambiado las normas de la zona.
🡺 Evita vecindarios con mala fama (Ej: robos, tráfico de drogas) independientemente del carácter cultural o étnico.

ALERTA PARA ESCAPAR

«Una retirada a tiempo es una victoria» dijo un tal Napoleón… En efecto, existen múltiples señales que te van a indicar que lo mejor es irse de ahí cuanto antes. Aquí el instinto juega un rol fundamental… así que escúchalo.

🡺 Las miradas suelen ser el primer contacto antes de un enfrentamiento. Observa si la gente pasa de tí, o al contrario, has llamado la atención… Tu intuición te dirá lo que es una «mala vibración»
🡺 Toma conciencia de tu propio lenguaje corporal: ¿qué estás comunicando con la forma en que caminas? ¿vas con seguridad o vacilas? Esto es crucial para que te vean como víctima o no.
🡺 Aprende a leer el lenguaje corporal y a diferenciar un hombre que es capaz de pelear de uno que no.
🡺 Si ves a un grupo de tíos que van borrachos por la calle, cambia de acera.
🡺 Si percibes gente voceando o discutiendo, aléjate sin prisas, pero sin pausas.
🡺 Nunca, jamás, tengas tus sentidos alterados (borracho o drogado) en lugares desconocidos ni tampoco cuando estés solo.
🡺 No uses el móvil para pasar desapercibido o hacerte el sueco, no engañas a nadie con eso

Aunque la mayoría de estos puntos se refieren a interacciones con varones –por estadística aplastante– también hay chicas que te pueden arrastrar poco a poco hasta un avispero. Así que si ves un grupo de mujeres ruidosas, con actitud muy extrovertida, pasa de largo.

ALERTA PARA DESESCALAR

Tu instinto sonará la alarma antes de que estés consciente de ello. Previamente a una pelea suele haber una «entrevista» durante la cual el agresor puede intimidarte con:

🡺 Brazos abiertos, sacando pecho para parecer más grande.
🡺 Comunicación verbal agresiva y con tono elevado.
🡺 Ocupación de tu espacio vital.
🡺 Señalamiento y/o contacto con el dedo índice.
🡺 Empujones o agarres

No te pongas en riesgo mientras desescalas. Es el momento de mantener la distancia, o en caso contrario, recuperarla. Para ello, puedes «tocar» el pecho del oponente, a la vez que das un paso hacia atrás y te mantienes firme.

Tu «margen de reacción» debe permanecer inviolado, pues es lo que te permitirá reaccionar en cuanto algo se salga del carril (mientras más lejos estés, más visión tendrás).

Este «margen» suele ser un poco más que la distancia de alcance. Aunque, dependiendo del caso –como en Vortex Combatives, ya haciendo un poco de publicidad– puede ser menor gracias al bloqueo con escudos. Dicho esto, lo más relevante es que tus hombros no vayan más allá de tu cadera (si es así, ya has perdido el equilibrio).

Al «negociar» mantén una pocisión ligeramente encorvada, hombros hacia adelante, manteniendo los brazos entre tú y tu oponente (con las palmas abiertas). Al mismo tiempo, utiliza frases como: «No estoy interesado»; «No tengo nada que demostrarte»; «Esto no vale la pena amigo» o por el estilo, lo cual te ayudará a pactar sin sentirte humillado.

Rory Miller suele ejemplificar esta situación con la de un perro grande retado por un cachorro: El mayor no tiene interés por lo que se va sin más. Así es como te debes ver, y sentir, en esta posición.

ALERTA PARA PELEAR

Entre desescalar y pelear hay una línea muy fina. Puedes pasar de un lado a otro en menos de un pestañeo. Así que si no ves mejora en la actitud de tu adversario ve pensando en dar el paso siguiente. Si, durante la entrevista, notas que tu oponente:

🡺 Hace un silencio repentino
🡺 Cierra el puño o ambos
🡺 Cambia el peso de una pierna a otra
🡺 Mira hacia otro lado sin venir a cuento
🡺 Mueve los ojos compulsivamente
🡺 Traga saliva

Entonces, ya vas tarde, pues tu oponente está a punto de pegarte. Ahora, tengamos en cuenta el siguiente esquema:

🡺 Si atacas antes de que tu oponente piense en pegarte = mayor probabilidad de éxito
🡺 Si atacas mientras tu oponente piensa en pegarte = relativa probabilidad de éxito
🡺 Si atacas después de que tu oponente te haya pegado = menor probabilidad de éxito

Aquí vemos que el mejor momento para: a) Pegar primero; b) Entrar como una avalancha (Bliztkrieg); c) Terminar la pelea cuanto antes… era en el punto anterior: al empezar la entrevista.

Esto se debe a que acción vence reacción. Lo cual puede causar un dilema moral… pero el universo no pierde tiempo en disyuntivas: si te defiendes es porque estás perdiendo. ¿Puedes darle la vuelta a la tortilla? Sí, por supuesto –y entrenamos constantemente para ello– pero como dije más arriba, con menor probabilidad de éxito.

IR EN CONTRA

Ahora, nada de lo anterior es fácil. Evitar una pelea es una lucha interior contra tu esencia natural. Es un golpe a la parte primitiva que grita: «reviéntalo». Por ello, es muy doloroso huir, o desescalar, aunque pocos lo entiendan. No somos tan evolucionados como quieren hacernos creer… Se intenta tapar el sol con un dedo y eso nos hace muy infelices pues somos animales en el fondo.

Luego surgen preguntas: ¿Vale la pena vivir evitando y huyendo? ¿Vivir sin riesgos es vida? ¿Soy un cobarde? Todas con mucho sentido, pero que nos abren la puerta a un debate filosófico de otro orden.

Aclaro entonces: no te estoy diciendo que sigas estas reglas. Eres libre de decidir el nivel de riesgo que quieres vivir. Simplemente debes estar consciente de las probabilidades que tienes a mano.

Eres libre de decidir el nivel de riesgo que quieres vivir

En mi opinión, para canalizar ese cerebro primate, de forma sana –y no jugando videojuegos– debes hacer deportes de riesgo. Y si quieres estar preparado para pelear, razón por la cual el mono se puso de pie, debes levantarte del sofá, apagar la tele y venir a entrenar.

Volviendo al tema de si estás siendo un gallina (Clo-clo!) por evitar la pelea, es importante tener en consideración lo que dijo el tío Nietzsche:

«Me agradan los valientes; pero no basta el ser un buen combatiente…, ¡es necesario, igualmente, saber a quién se hiere! Y, con frecuencia, hay más valentía en abstenerse y pasar de largo, con el fin de reservarse a un enemigo más digno.«

Y ahora pregúntate: Son unos borrachos con complejo de inferioridad dignos de tu tiempo? Unos yonkies? Ten en cuenta que nunca sabes quién está frente a ti buscando problemas… Porque no lo sabe ni él.

Gracias por leer y hasta la próxima.

PD: Si quieres saber qué hacer, antes y durante la pelea, no dudes en venir a probar una clase, a partir del 15 de septiembre, reservando aquí

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