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3 Formas de evitar una pelea

¿Porqué debemos evitar una pelea? Para muchos la respuesta puede parecer obvia pero por experiencia sé que es mejor hablar de ello… Para empezar no conocemos a la persona… y no sabemos de lo que es capaz… Por otro lado, no sabemos si está sola o si tiene amigos… Y por último, no sabemos si está armada (las armas blancas son muy fáciles de esconder y son extremadamente letales).

Para muchos la respuesta puede parecer obvia pero por experiencia sé que es mejor hablar de ello… Para empezar no conocemos a la persona… y no sabemos de lo que es capaz… Por otro lado, no sabemos si está sola o si tiene amigos… Y por último, no sabemos si está armada (las armas blancas son muy fáciles de esconder y son extremadamente letales). Por ello, si lo que queremos es sobrevivir, la mejor forma de hacerlo es evitando la confrontación física.

Esta es una verdad muy simple y creo que no hay argumento que valga en su contra… pero lo voy a repetir: La forma más segura de sobrevivir es evitando la confrontación física. Dicho esto, muchos se preguntarán de qué vale tanta Defensa Personal y tanto entreno… si luego vamos evitar una pelea… Fácil: Porque, entre muchas otras cosas, si la confrontación física ha sido inevitable, aumenta considerablemente tus probabilidades de sobrevivir… Punto. 

La forma más segura de sobrevivir es evitando la confrontación física

Ahora vamos a hablar de la fase previa al enfrentamiento físico en sí, pero antes debes saber que si has llegado a este punto es porque has fallado en las estrategias de prevención (escribiré un artículo próximamente en el blog así que estaros pendientes). 

En la mayoría de los casos una pelea no empieza sin antes haber pasado por una serie de confrontaciones visuales, verbales o físicas. Durante estas “etapas”, que no tienen por qué seguir un orden exclusivo ni estar todas presentes, aún estamos a tiempo de evitar el incidente. Veamos entonces cómo.

Evitar la confrontación visual

Una de las primeras cosas que busca un agresor es el contacto visual con la víctima. Sin este cruce de miradas el agresor no podrá llevar a cabo su propósito o al menos se le dificultará considerablemente… Ya que a través de ella busca un “reto” o lo que es lo mismo: una excusa para pelear. 

Por lo tanto, el mantener la mirada fija sólo puede empeorar la situación ya que es exactamente lo que quiere. El hecho que no mantengas la mirada tampoco quiere decir que mires al suelo… entre otras cosas porque debes tener una visión global de la situación y de lo que puede devenir: donde están sus manos, si tiene cerca algún objeto que le pueda servir de arma, está solo, acompañado, etc.

En conclusión, ignora a la persona y lárgate del sitio lo antes posible. La decisión es tuya. 

No jugar a la escalada verbal

Antes del altercado físico, especialmente si el motivo no es el robo o la violencia gratuita, suele haber una escalada verbal en la que el provocador “entrevista” a la víctima. “¿Qué estás mirando?”, por ejemplo, suele ser una frase bastante recurrida… a la que si respondes “Tu cara de imbécil, gilipollas” garantizas un aumento de la tensión que muy probablemente… tornará en violencia física. 

No tomar en cuenta los argumentos del agresor o responder algo que enfríe la situación (Lo siento, no era mi intención…), puede evitar el uso de los puños. Vamos a entenderlo de otra forma, muchas veces lo que quiere el agresor es demostrar su rol dominante.

Al evitar la mirada o responder de forma calmada su estatus queda intacto. Por lo tanto, es posible que ya no tenga que usar la fuerza para mantenerlo.  

Por otro lado, si la persona está armada y quiere tu dinero o el móvil, lo más seguro es darle lo que busca… Pero si lo que quiere esta persona es tu vida… o la de tus familiares… JAMÁS debes ser complaciente, todo lo contrario…  

Usa tu EGO para sobrevivir, no para fardar. 

Dominar la situación

Hace varios años, estaba yo caminando con una novia en un parque de Avilés (Asturias). La muy curiosa, se quedó mirando una especie de hippie-gitanillo-vagabundo acostado en un banco y el resultado fue que este le gritó: ¿Qué estás viendo? Le respondí que siguiera durmiendo (si quieres evitar una pelea, no hagas esto), inmediatamente se levantó y corrió hacia mí vociferando en un lenguaje incomprensible… No sabía lo que decía, pero entendí muy bien lo que quería. 

Recuerdo que me di la vuelta rápidamente, tiré la mochila al suelo y me puse en guardia: Rodillas flexionadas, espalda encorvada, cabeza entre los hombros, mirada fija y palmas hacia el agresor… Este simple acto cambió totalmente la actitud del hippie que ya no estaba seguro de que pelear fuese tan buena idea.  

Se paró estando a un metro de mí y le dije: ¡ALÉJATE! Después de pensárselo unos segundos se fue gruñendo maldiciones… Que ya nos íbamos a enterar de lo que era la mafia gitana (obviamente, no nos quedamos a ver si era cierto).

El lenguaje corporal adecuado puede evitar una pelea innecesaria

La cuestión es que dominar la situación de forma verbal y tener el lenguaje corporal adecuado puede evitar una pelea innecesaria. Pero debes confiar en tus recursos y estar muy seguro de ti mismo… Ya que los agresores huelen el miedo… Debes crear el impacto necesario para cambiar el chip del adversario… y hacerle entender que tendrá que escoger una víctima que le dé menos problemas. 

Confiar en tí mismo

Imaginemos que no practicas ningún Arte Marcial o sistema de Defensa Personal. Vamos a tener en cuenta que recibir una orden en un tono firme no es algo que se espere un agresor, además de que si está planeando hacer algo «ilegal» lo último que quiere es… llamar la atención.  

De seguro, quedará mudo ante la sorpresa… Pensará que no estás dispuesto a colaborar… Le dará por recapacitar y tu tendrás tiempo de huir, o de atacar… Pero, no estamos realmente condicionados para gritarle a un desconocido… pues nos encontramos socialmente domesticados

Por lo tanto, hacerlo bien requiere práctica. Y cuando digo hacerlo bien, me refiero a gritar de forma dominante y con intención. ¡NO TE ACERQUES! Pero creyendo en ello.

Si no confías en lo que dices, sonará débil y causará el efecto contrario. Por ello, no puedo recalcar más la importancia de aprender a defenderte, de tener recursos y de confiar en ti. 

El poder de elegir

Estas tres opciones no son las definitivas ni tampoco las únicas, siendo el mundo de la pelea callejera una cuestión incontrolable… Hay veces que tendrás que correr… otras, no te quedará otra que atacar, y hacerlo en serio… Pero debes tener en cuenta que la mayoría de las veces tienes el poder de elegir… Elegir si pelear o no pelear.

Así que piensa en qué está en juego. Hasta la próxima. 

PD: Si quieres tener recursos y confianza en tu mismo, haz click aquí

 

One Reply to “3 Formas de evitar una pelea”

  1. Nacho says: 24/11/2019 at 13:49

    I’d add that, and it may sound a little bit metaphysics, that some people emit some kind of energy that aggressors detect and give up the idea of starting the aggression so it can be so harmful to them because that target is not a prey but a more powerful predator than themselves. That feeling may rise up when you practise Martial Arts or Combat Systems and you have developed a strong determination, so the fight has finished before starting and you don’t even know.

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